viernes, 18 de febrero de 2011
Las cosas como son
La biblioteca y esa particular virtud de ocultarnos frente a sus grandes generalizaciones.
martes, 15 de febrero de 2011
Mentiras
Una forma de decir. Una manera de siempre. Abrir para ver que ver: un intento por decirse que las cosas que en un lugar se ponen no eligen ser. Ponerse: el único modo de no estar. Cuando era más pibe andaba viendo cuanto había que ver. De pronto se ven menos cosas. Uno se va yendo. Uno no quiere tanto estar dispuesto.
Rodeos de los que claman otros paisajes. Que existan, que sean. Rodeos que esconden preguntas: cómo llegar allí si desconozco donde (si solo me conozco yendo). Cómo si no puedo estarme acá. Cuando era más pibe me habitaba menos. Me visitaba poco. Y un día me visite todos los días porque andaba cansado de esas visitas. Ahora me pregunto: ¿puede uno erradicarse de algunos mapas? No importan los mapas, sino que si uno se dibuja en ellos se obliga a buscarse. En ellos. Una celebración dolorosa porque siempre se encuentra, y siempre se encuentra volviendo. Siempre se sale entrando y se entra, saliéndose. Un paseo de otros paseos que nos tienen mientras tanto. La espalda ríe porque se sabe sola. Inaccesiblemente humana. Y entre tanto se celebran ocasiones de reposos incómodos, de los que tienen credenciales. Porque siempre se buscan, sus caras, tan lejos, en el por venir.
A veces uno mira el álbum y sospecha dolor. Otras, mentiras. A veces no puedo mentirte porque no tengo rostro. Otras tantas habito salidas y lo sigo haciendo.
viernes, 14 de enero de 2011
Haciendo Buenos Aires
viernes, 7 de enero de 2011
sábado, 18 de diciembre de 2010
Anda circulando por Facebook, llaman a pegarlo en “el muro”
“YO TB QUIERO UNA VIVIENDA DIGNA PROPIA, YO TB QUIERO QUE ME ALIMENTE EL ESTADO, YO TB QUIERO UN PLAN TRABAJAR SIN TRABAJAR POR ÉL, YO TB QUIERO UN PLAN JEFES Y JEFAS DE HOGAR POR IR A BLOQUEAR CALLES, YO TB QUIERO EVADIR IMPUESTOS, YO TB QUIERO UN LUGAR EN CAPITAL CERCA DE TODO EN LO POSIBLE EN UNA PLAZA PARA MAS COMODO...”
Construyendo un nuevo muro: el discurso del sheriff
Por lo menos confiesan sus verdaderos deseos, que hasta ahora son tan solo de ellos. Es que entre tanto consumo también cargan con las miserias de un discurso falaz que se monta sobre sus más fieles deseos. Oscuros deseos de discriminación disfrazados de 50 cuotas para el plasma. Sabrán estos infelices operadores de las más profundas alcahueteadas que jamás nadie ha reclamado por ese menú tan cicatero. Tan solo puede convivir en aquellas personas rancias de espíritu y negadoras de cualquier forma de solidaridad. Me pregunto: qué carajo les pasa con la sociedad que la escupen instintivamente? En que espejo miran sus vanidades de copetín? Sepan de una vez que quienes pagan el costo de esos lindos plasmas, chiches de importación y autitos nuevos que seducen su angustiosa impotencia espiritual, son justamente aquellos quienes, a ustedes, señores afortunados, les gusta tanto señalar. Lo pagan así, como lo ves, reclamando por un techo donde sea y como sea. Pero a vos te molesta verlos porque lo que ves se parece tanto y tanto a tus miedos. Ellos pagan tus miedos sin salud, huyendo de tu policía. Y demasiado hacen por la tranquilidad de tu techo. Pagan sus impuestos, más que vos. Porque pesan sobre su sueldo más que sobre el tuyo. Se los cobra ese Estado al que llamas para que haga justicia, en cada litro de Santa Brígida de la que vos sospechas. Trabajan con su cuerpo, más que vos. Pesa, sobre su lomo, más que sobre el tuyo. No tienen la prepaga que vos pagas porque vos les dijiste que los pobres vayan a hospitales pobres. Ya no les duele tanto el cuerpo como declama el tuyo. Saben que no tienen escucha. Tu sheriff sabe pararse en la puerta de la guardia hospitalaria aunque vos estés en la clínica de enfrente. Como te gusta sentirte otro, un pelotudo grandote pero diferente! Ellos no mandan a sus hijos a los colegios privados para que sus chicos pobres no jueguen en los recreos que juegan tus hijos. Y como te gusta ese patio ordenadito! Mirás de reojo quien está en la plaza del barrio, para ver si llevas a tu hijo. Preferís que los otros jueguen en los yuyos del Indoamericano. En el patio de atrás abandonado, a espaldas del que juegan tus hijos. Tu gentileza te abruma cuando invitas a sus mamás a que limpien tu casa. En el mejor de los casos le pagas un aguinaldo compartido. Le pedís hasta que te planchen las medias. Que te cambien las sábanas, que sean considerados. Mientras vas viendo como se dirime tu presunta vida de señora. O salís cumplidor a pecho erguido a lavar el auto el domingo. Que bien portas esa manguera! A vos y a ellos, el Estado les paga el transporte, el más económico de Latinoamérica. Los impuestos que tan ciudadana te hacen sentir te los subsidia también el Estado: a vos más que a ellos, claro. Porque son tus servicios más que los de ellos. No seas presumida, si no lo charlas en tu sesión semanal al menos hacelo en la peluquería de sábado. Ahora, sincerate rubia: si querés todo ello que reclamas acercate a la olla que el guiso alcanza para todos. Y tráete un abriguito que la brisa sí que se caga en tus distinciones.
jueves, 16 de diciembre de 2010
Más sobre el Indoamericano: cada chico juega en el parque que se merece
En la página del Gobierno de la Ciudad aparece una encuesta sobre el Parque Indoamericano realizada en el año 2005. Allí se presentan las principales expectativas y demandas de “los vecinos” sobre el mismo.
Algunas de los puntos salientes de dicho INFORME son:
- 2/3 de los encuestados fuera del parque no es usuaria del PI (nunca lo utilizó). Sin embargo, en caso de mejorar su situación el 83% manifestó que lo podría llegar a utilizar.
- Expresan no ir al PI por los siguientes motivos: 1) Por la inseguridad; 2) Porque les queda lejos o a trasmano aludiendo a la falta de transportes o a que usan otros parques; 3) Falta de servicios o actividades programadas; 4) Un ambiente que no le gusta / que no es de su agrado; 5) Descuidado, sin buena limpieza, sin parquización.
- Las actividades que les gustaría poder hacer son (en orden de mención): 1)Actividades para los chicos incluyendo juegos infantiles; 2) Actividades recreativas o culturales; 3) Deportes para toda la familia; 4) Correr o caminar; 5) Ciclismo; 6) Picnic o asados.
Sobre el último punto: nada de ello en el PI. El Estado no vino.
Aquí las fotos que en el informe se publicaban. Más abajo las otras, las de la sorpresa de un parque ocupado donde "nuestros chicos iban a jugar". Las actuales que los medios se ocuparon de multiplicar, las que a muchos le permitieron conocer el PI. El del sur de la ciudad.
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